comics Viernes, 4 septiembre 2015

Llegó PLAGIO de Hernán Migoya: una novela gráfica sobre la inseguridad ciudadana en el Perú

plagioportada

A los 18 años, Melina fue secuestrada. Salía de su casa, en Lince, hacia la universidad, cuando apareció un compañero de clases que la hizo subir, muy amable, a un taxi. Al poco rato alguien sacó un arma y Melina terminó apretujada dentro de una maleta de viaje mientras sus secuestradores la trasladan a su destino final.

Así empieza “Plagio”, novela gráfica del dibujante Joan Marín y del escritor, cineasta, provocador y bloguero de esta casa, Hernán Migoya.

Plagio” fue publicada en Barcelona en el 2012, en una cuidada edición de Norma. Fue bien recibida por allá pero acá no provocó la bulla que merecía. Ahora la pueden encontrar en los locales del querido auspiciador de esta sección 🙂

 

El Perú real hecho cómic

plagio_prensa-2

A los talibanes de la Marca Perú seguramente les escandalizará que en España se haya publicado un libro de 250 páginas que se inicia con una impresionante y minuciosa toma general, a dos páginas, de nuestra capital, con Acho y el Rímac en primer plano, y un recuadro anunciando que la acción ocurrirá en una ciudad también conocida como “Lima, la horrible”.

Quizás el solo hecho de que se haya publicado en el extranjero una novela gráfica sobre un secuestro en el Perú (documentado con informes de la policía y las declaraciones ante la fiscalía) ponga los pelos de punta a los miles de autodesignados guardianes de la imagen internacional del país.

Pero, en realidad, debería provocar la sensación opuesta. Quizás desde Tintin ninguna novela gráfica extranjera se había ambientado íntegramente en el Perú de tal forma que el país mismo es, también, un personaje.

Pero, a diferencia de Hergé, Migoya –que escribió el guión antes de asentarse definitivamente por aquí hace un par de años– se preocupó por captar minuciosamente el sabor nacional. Lince, La Victoria, Bembos, Larcomar, Miraflores, Pucallpa, heladeros de D’onofrio, policías de la DIVISE y choferes de combi aparecen con una naturalidad impresionante gracias a la detallada labor de documentación del dibujante Joan Marín. Los diálogos, además, fueron revisados por Rafo León, el mejor supervisor posible de todos los retrueques de la oralidad limeña.

 

Una narración apasionante

plag

 

Melina era la esposa de Migoya. Desde la primera vez que visitó Pucallpa, el escritor se obsesionó con contar la historia. Intentó venderla como novela a dos editoriales pero fue rechazada porque, asegura Migoya, la historia no vendía la moraleja del buen salvaje que las editoriales europeas esperan de las aventuras en el tercer mundo. Finalmente, decidió contar la historia en formato de cómic y el resultado fue impresionante.

Leer “Plagio” en estas épocas de inseguridad ciudadana extrema puede ser, por momentos, catártico, especialmente si tenemos en cuenta la minuciosidad de la reconstrucción no solo del incidente, sino de su entorno. No solo no ha perdido nada de su vigencia. Al contrario: es más jodida que nunca. En su momento, la mayoría de peruanos se perdió esta obra, ambientada en su totalidad en nuestro país. Aprovechen que está disponible para sumergirse en este relato seco, duro y sin tregua.

(Por cierto, este post es un copy/remix de una vieja columna. Para seguir con el tema del plagio, digo.)

Screen Shot 2015-07-24 at 15.56.18

La sección CÓMICS llega a ustedes gracias a Ibero Librerías.