comics Domingo, 15 noviembre 2015

Esta es la historia secreta de “Señorita Laura”, la polémica novela gráfica sobre la vida de Laura Bozzo

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Esta es la portada de mi primer cómic. Ha sido un proceso largo, por momentos agridulce pero muy, muy emocionante. Imagino que hay muchas preguntas alrededor pero, para empezar, acabo de darme cuenta que hace exactamente 9 meses les envié este correo a quienes serían mis cómplices: Hernán y Ricardo.

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From: Marco Sifuentes <***@gmail.com>
Date: 2015-02-16 19:48 GMT+01:00
Subject: Manifiesto
To: Ricardo Montes <***@gmail.com>, Hernán Migoya <***@gmail.com>

Este es el inicio del guión de SEÑORITA LAURA. El argumento e investigación son de Marco Sifuentes; el guión en cómic y el storyboard corren a cuenta de Hernán Migoya, y el dibujo pertenece a Ricardo Montes.

SEÑORITA LAURA narra la vida de Laura Bozzo, en principio, desde que es candidata a regidora hasta que se va a vivir a México permanentemente. También vamos a describir breves pasajes de su infancia y adolescencia, que explican muchas cosas. Todo esto es, en realidad, parte de un sueño en el que ella es juzgada, en su propio set, por otra Laura Bozzo, que hará el papel de narradora (es decir, nuestra voz).

Esta LAURA NARRADORA, visualmente, debería ser una amalgama de todas las Lauras adultas que vamos a cubrir (la regidora, la de Panamericana, la de América, la de Telemundo). Quizás tiene el corte de pelo de la regidora, la cara ya operada de la América, pero plana como la de Panamericana, no sé. También se me ocurre que debería tener una capa tipo Spawn, para que se le diferencie del saque de LAURA VÍCTIMA y remarcar su calidad infernal. Es con esta LAURA NARRADORA con la que vamos a jugar más visualmente (exagerándola, deformándola, caricaturizándola hasta decir basta, etc). Hagamos lo que querramos con ella. Que en una escena aparezcan tentáculos; en otra, cuernos. Que saque una ametralladora, un látigo, lo que sea. Que, caletamente, en una escena sutil, tenga patas de cabra. Pequeños regalos para el lector atento. El cielo (o el infierno) es el límite. Después de todo, no es real. Y, en realidad, nos representa a nosotros.

Pero respetemos a LAURA VÍCTIMA, la que está sentada y cuya vida vamos a contar. Por varios motivos. Primero, para evitarnos más líos de los que de todas formas vendrán. Al fin y al cabo, LAURA NARRADORA es un personaje de un sueño pero no deberíamos malearnos con “la verdadera”. Segundo y más importante, porque es lo justo. Al margen de lo repulsiva que resulte para muchos, Laura Bozzo es un ser humano de la vida real que, sin dudarlo, nos va a leer y merece cierta consideración. De hecho, creo que en esta biografía no sólo vamos a terminar entendiendo por qué es como es. Incluso, hasta cierto punto debería darnos lástima. Por algo su personaje –dentro del guión que les iré entregando en las próximas semanas– se llama LAURA VÍCTIMA.

Ciertamente Laura Bozzo es un personaje que abusó y abusa de su poder pero también ha vivido circunstancias con las que es difícil no sentir empatía. Como en Breaking Bad, tenemos que sentir que, por más maldito que sea el protagonista, nos guste verlo ganar. Suframos con sus pérdidas. Alegrémonos si encuentra el amor. Esto también va a alimentar el elemento de sorpresa necesario en todo proyecto como éste. La gente va a esperar una sacada de mierda en toda regla y nosotros vamos a contar, sí, por supuesto, cuánto daño ha hecho la señora, pero también vamos a ponernos en los zapatos del monstruo. Eso no lo va a estar esperando nadie.

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Además, todo lo que diga LAURA VÍCTIMA, cada bocadillo que emerja de su boca debería corresponder, verbatim, a lo que ella haya dicho alguna vez (o, si llegamos a entrevistarla, lo que nos diga a nosotros) en su defensa. Esta es la parte periodística del proyecto y lo que le va a dar la rigurosidad necesaria.

Lo mismo aplica para todos los PERSONAJES que vayan apareciendo. Cada cita atribuida a ellos debería casi siempre corresponder textualmente con algo que hayan dicho, ya sea para nosotros o que hayamos encontrado en un archivo. Podemos modificar un poco su texto para que se adecúe a nuestra narración, pero esas modificaciones deberían ser mínimas. Esta es mi chamba, básicamente.

Todo esto apunta a algo. Estamos remixeando géneros aquí. Vamos a hacer un cómic ficticio basado en hechos de la vida real. Yo no he visto algo así antes. Por lo menos, no de la forma en que lo vamos a hacer. Eso sí: aunque no se trate exactamente de no-ficción la mayor cualidad de “SEÑORITA LAURA” debería ser su VERACIDAD.

Quedo a la espera de sus comentarios. Creo que sí llegamos a julio.

Abrazos,

m.

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Hablemos de los destinatarios de esta carta.

Para los lectores de Útero, Hernán Migoya no necesita presentación. Baste decir que cuando nos hicimos amigos pude ver (y envidiar) de cerca su chamba como editor de Cómics Glénat en España y que cuando vino a vivir a Perú se armó el primer cómic comercial peruano con un equipo profesional (como hace Marvel, por ejemplo): El Grumete Grau. Cuando lo vi, pensé que podría estar ante el nacimiento, por fin, de la industria comiquera local.

Por eso pensé sólo en él cuando se me ocurrió la idea de “Señorita Laura“. Yo he hecho guiones para televisión durante años pero soy suficientemente fan del cómic como para entender que esto se trataba de otra cosa y que no tenía la más mínima idea de cómo contar una historia usando todas las posibilidades reales del arte secuencial. A lo largo del proceso, Migoya se encargó de demostrar con su oficio y su talento cuánta ventaja nos lleva, tanto a debutantes como a profesionales.

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Un boceto de Hernán, que hizo las veces de director de la película. Fíjense cómo va acercando la cámara en las tres viñetas finales.

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Hernán también decidía qué extensión tendría cada escena. Por ejemplo, convirtió esta descripción en un “splash page”, una página de una sola viñeta.

 

Ricardo Montes es el nombre que a partir de ahora todos ustedes recordarán. El único veinteañero del equipo, su incorporación fue idea de Hernán. Al inicio yo no creía que fuera el indicado. Me había gustado su trabajo en El Grumete Grau pero no quería que Señorita Laura tuviera una onda manga.

Hernán insistió y me dijo que le mandemos unas páginas de guión para que haga la prueba. A los pocos días Ricardo nos devolvió 6 páginas que incluían escenas como ésta:

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Quedó tan buena que no se le hizo ninguna modificación al dibujo en la edición final.

No hubo más discusión.

Ricardo viene del mundo de la animación y yo del periodismo. El único que conocía el lenguaje de la historieta era Hernán. Establecimos un sistema del que podría contarles horas de horas y que tiene que ver con lo fascinante que es tener la oportunidad de hacer algo sobre lo que solo has leído, durante años, además: el proceso de creación de un cómic. Especialmente con dos capazos ayudándome. Ésa ha sido mi gratificación más grande.

 

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El momento previo a éste es impagable.

 

 

Pero volvamos a la carta.

Como verán si compran en libro ( ;) ), algunas cosas fueron cambiando en el camino. Por ejemplo, creo que no hay tentáculos ni ametralladoras. O, más notoriamente: no llegamos a julio. En el camino, Ricardo cayó muy enfermo. Pero su historia de coraje, pasión y talento es un cuento aparte.

Basta decir, por ahora, que Ricardo se propuso terminar el dibujo él mismo. Pero teníamos un problema: el entintado. Para los que no están familiarizados con el término, aquí va un ejemplo:

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El mismo dibujo a lápiz y, luego, ya entintado y con escala de grises.

Y no, no íbamos a llegar a tiempo con el entintado. Así que en agosto se nos unió, como entintador, el gran Gino Palomino, que había sido uno de los muchos colaboradores espontáneos que puso el hombro durante ##IntervenganAPDAYC. Gino fue el que hizo la famosa infografía de la red de Massé, que se presentó en el Congreso de la República. Fue pajaza volver a encontrarnos.

Entre Gino y Ricardo entintaron las 140 páginas del libro (además de aplicarles las distintas capas de grises, en la práctica, un coloreado en toda regla). Y así fue como, finalmente, nació Señorita Laura.

 

No, en realidad, no.

Se imaginarán que un producto así necesita muchas manos más. Unas de ellas, precisas y pertinentes, fueron de Annie Paytán Cubas, que ayudó desinteresadamente con el escaneado técnico y rotulado de las páginas, apoyando en todo momento a Ricardo.

Además, el look visual de la edición se lo debemos a Teresa Francke, Carmen Sandoval y el resto del equipo de Apollo Studio. Su compromiso en el proceso de diagramación fue más allá del diseño final del libro: nos ayudaron hasta a colocar tildes.

Aquí debería retroceder un poco y agradecer a todos los que fueron entrevistados para este libro, aparezcan o no con su nombre. Ustedes saben quiénes son. Pero también a todos los periodistas cuyo trabajo utilizamos para construir la trama. Les hemos dedicado 10 páginas de anotaciones al final del libro (copiándome del “From Hell” de Alan Moore), intentando reconocer a cada uno de ustedes. También debería listar a todos los que, con su memoria, sus gestiones o su ayuda de todo tipo, me facilitaron el acceso los varios archivos que hemos utilizado.

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Hay más cameos de los 90 que en “Asu Mare 2”.

 

Finalmente hay que destacar la locura del gran Jerónimo Pimental, editor de Planeta, uno de los mejores escritores del país y, además, fan de la historieta. Jerónimo apostó por este proyecto delirante, a pesar de que, en Perú, Planeta nunca había publicado cómics (a diferencia de España, por ejemplo, donde ha lanzado hasta Marvel y Star Wars). Debimos tomarte fotos cada vez que te anunciábamos un nuevo retraso. Que llegáramos a la meta es también mérito, por supuesto, de Rodrigo Rosales, que nos ha acogido en Planeta con tanto entusiasmo y decisión.

Entre Señorita Laura, lo que ya está haciendo Hernán en Cómics 21, y los esfuerzos de Pictorama, quiero pensar que hay una industria que está dando los primeros pasos y que eso le va a dar la oportunidad a muchos genios escondidos de nuestro país, como Ricardo.

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Abril, 2015. Yo llevo el guión del cuarto capítulo, Hernán trae sus storyboards para el tercero y Ricardo entrega los dibujos del segundo.

 

“SEÑORITA LAURA” (Planeta, 2015) se presenta el sábado 28 de noviembre en la Feria Ricardo Palma, en Miraflores.